lunes, 4 de mayo de 2015

LA SOLITARIA PASIÓN DE JUDITH HEARNE






LA SOLITARIA PASIÓN DE JUDITH HEARNE

Brian Moore
Traducción de Amelia Pérez de Villar
Editorial: Impedimenta
 ISBN: 978-84-15979-35-7
Encuad: Rústica
Formato:13 x 20 cm
Páginas:320
PVP:22,50
Descargas: Primer capítulo [PDF]
Ficha de prensa [PDF]










Sinopsis.-

Brian Moore, astuto cronista del alma humana, pasó a ser incluido tras la publicación de esta novela, en 1955, en la nómina de los escritores fundamentales de la narrativa en lengua inglesa del siglo XX.
La solitaria pasión de Judith Hearne, considerada la obra más influyente del novelista irlandés Brian Moore, narra la historia de la autodestrucción de una mujer honesta pero débil en el Belfast gris de la posguerra. Heredera directa de las solteronas de Dublineses, de James Joyce, Judith Hearne es una mujer de cierta edad que no conoce el amor, y que poco a poco ha ido cayendo socialmente en desgracia. Es pobre, aunque respetable. Vive en casas de huéspedes. Tiene pocos amigos y aquellos de los que está más cerca solo la toleran por lástima. Sometida a los prejuicios y aprensiones de una educación temerosa de Dios y más preocupada por las apariencias que por la consecución de la felicidad, confinada en una ciudad triste y casi inmóvil, lo que poca gente sabe es que Judith tiene una vida secreta. Una vida marcada por el estigma de la botella.

Mi opinión personal.-

Os voy a contar lo que me ha parecido la lectura de esta novela. Si tuviera que calificarla con algunos adjetivos, estos serían el de triste y desgarradora.
Sí, porque sin ser una novela triste, sí lo es la vida de Judith Hearne, y desgarradora, por el problema que sufre la protagonista.
Problema que no es otro, que la bebida, la cual gobierna su vida, creándole una dependencia total y aunque ella ha intentado dejar su vicio, al final siempre se ve arrastrada por este.
Pero primero os voy a contar un poquito de lo que trata el libro.
Judith Hearne es una mujer de mediana edad, soltera, que al quedarse huérfana es criada por su tía D´Arcy,  a quien  se dedica a cuidar hasta sus últimos días.
Es por ese motivo, que no ha podido realizar lo que hubiera querido hacer , ni tampoco casarse. Arrastra una enorme frustración.
Al morir su tía se ve privada de su fortuna, y no le queda más remedio que alojarse en pensiones.
Judith se siente muy sola y encuentra refugio en la bebida.
La novela comienza con dos hechos muy significativos, que representan mucho en la vida de Judith, y son: el recuerdo de su tía y su fé.
Es por ello, que lo primero que hace al alojarse en cada nueva pensión, es poner el retrato de su tía en la repisa de la chimenea y el cuadro de El Sagrado Corazón en el cabecero de la cama.
La pensión la regenta una tal señora de Henry Rice, quien convive con su hijo, el grandullón y rubio Bernard.
En la pensión también se alojan otros huéspedes, tales como el señor Madden (hermano de la señora de Henry Rice), Lenehan, y  la señorita Friel.
La señora de Henry Rice tiene de sirvienta a la jovencita Mary.
Judith mantiene una agradable amistad con el señor Madden y esto activa sus esperanzas, es como su último tren para llegar al matrimonio y no acabar sus años tristemente sola.
Este señor está recién llegado de los Estados Unidos, ya que ha vivido gran parte de su vida en este país. Es viudo, y tiene una hija casada que se ha quedado allí.
Una de las pocas alegrías que tiene Judith, son acudir a la iglesia, y  las visitas que hace por las tardes, todos los domingos a los O´Neill, cuyo cabeza de familia es un profesor amigo desde hace muchos años.
Por supuesto, su visita es un tostonazo para ellos, pero esto no lo sabe la señortia Judith Hearne, así que se siente muy contenta de visitarlos y considera a sus hijos como si fueran sus sobrinos.
Bueno, no contaré más de esta historia porque lo ideal es que la leáis y saquéis vuestras propias conclusiones.
Los personajes están muy bien retratados, son muy peculiares; aparte del personaje principal de Judith, están  el señor Madden y Bernad,  cuyos caracteres son muy interesantes. Bernad el vago intelectual malcriado por su madre (mujer interesada y chismosa) que lo trata como un niño; y el señor Madden, egoísta y borracho, que sólo persigue sus propios fines y en el cual vemos reflejado un sentimiento encubierto de pedofilia…
Rumores, burlas,  críticas y desesperanzas pondrán a prueba la fe de Judith y la colocarán en situaciones angustiosas.
El desarrollo de la narración conducirá a una fatal encrucijada a la protagonista,  ya que los acontecimientos que ocurrirán  la harán plantearse muchas de sus convicciones religiosas.
Y es que en esta novela, está muy presente la religión, ya que forma parte en la vida de los irlandeses; además la acción se desarrolla en Belfast, lugar donde más conflictos han surgido por ella.
En mi opinión es una novela muy buena que me ha gustado mucho. Con gran fuerza dramática y una narración que no dejara al lector indiferente.



EL AUTOR.-

Brian Moore

Belfast, 1921 - California, 1999

Brian Moore nació en Belfast, Irlanda del Norte, en 1921. Ha sido descrito como «uno de los pocos maestros auténticos de la novela contemporánea irlandesa».
Hijo de un prominente cirujano, el primer católico en sentarse en el claustro de la Queen’s University de Belfast, y de una enfermera de Donegal, y sobrino de un prominente nacionalista irlandés, creció en el seno de una numerosa familia católica, aunque abjuró de su fe a temprana edad. Tras servir en el Ejército británico durante la Segunda Guerra Mundial, en 1948 emigró a Canadá, donde se convirtió en escritor. Su primera novela realmente «literaria», La solitaria pasión de Judith Hearne (1955), fue rechazada por diez editores norteamericanos y tuvo que ser publicada en Inglaterra, aunque luego se convertiría en un verdadero éxito, y hasta daría lugar a una película protagonizada por Maggie Smith y Bob Hoskins. La novela también ganaría el Authors’ Club First Novel Award. En 1966 se mudó a la espaciosa casa de madera y piedra a orillas del Pacífico que inspiraría el poema de su amigo Seamus Heaney «Remembering Malibu». Allí se dedicó a escribir guiones para el cine, como el de Cortina rasgada, de Alfred Hitchcock, o el de La sangre de los otros, dirigida por Claude Chabrol y basada en la novela de Simone de Beauvoir. Brian Moore fue galardonado con el James Tait Black Memorial Prize en 1975 por The Great Victorian Collection y nominado para el Premio Booker en tres ocasiones. También ha sido reconocido en Canadá con el Governor General´s Literary Award dos veces. La técnica literaria de Moore, un maestro en el arte de plasmar lo más recóndito del alma humana, ha sido comparada con la de escritores de la talla de James Joyce o Graham Greene, que le describió como «su escritor vivo favorito». Un autor que, según el diario canadiense Globe and Mail, «nunca deja de sorprender a los lectores». Murió en California en 1999.


LA TRADUCTORA.-

Amelia Pérez de Villar

Traductora por el Institute of Linguists of London, ha traducido La nave de Ishtar, de Abraham Merritt (Valdemar), Sound Bites, de Alex Kapranos (451 Editores), La estrategia del colibrí, de Francesco Morace (Ed. Experimenta), Ensayistas y Profetas, de Harold Bloom, Escribir ficción y Criticar ficción, de Edith Wharton, y Novelistas, de Henry James (Páginas de Espuma). En Fórcola Ediciones ha publicado la edición de las Crónicas literarias y Autorretrato y las Crónicas romanas de Gabriele d'Annunzio; el ensayo biográfico Dickens enamorado (que incluye una traducción de la correspondencia amorosa de Dickens) y un artículo en el ensayo sobre traducción Hijos de Babel (VV.AA.)


Para más información de este libro, pinchar aquí


                             Libro cedido por la editorial.

                                    ¡Muchas gracias!



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